Ingmar Berman: productor, director, guionista de cine y teatro sueco de los años 50s, ha sido homenajeado con la serie de proyecciones de sus filmes y de conferencias realizadas respecto a su trabajo por parte del GIFF.

Icono cinematográfico de su tiempo e influencia directa e inspiración para generaciones posteriores, Bergman nos deja un legado que sobrepasa cualquier expectativa; dentro del Festival Internacional de Cine las proyecciones de algunas de sus películas tales como: Fresas salvajes y Un verano con Mónica, dejan muy en alto el trabajo del productor sueco y es que si bien dentro de sus largometrajes encontramos un gran trabajo en todo aspecto: guion, actuación, producción, fotografía, etc. No podemos dejar de lado la gran trascendencia del discurso y argumento que de ellas emana.

 

Un verano con Monika debuta en 1953, Harry y Mónica se conocen por azares del destino en un Bar de la ciudad, Monika con su personalidad alegre y desenfrenada, logra cautivar a Harry quien vive bajo la presión de su padre, con el tiempo se enamoran y un día agobiados por su vida monótona y llena de trabajo -que no les gusta, deciden tomar el bote del papá de Harry para aventurarse a un viaje en el lago, durante el viaje en pleno verano la pareja experimenta el deseo, los sueños de juventud y el amor, sin embargo tienen que volver a la ciudad a encarar la cruda realidad de la metrópoli y de ellos mismos.

Este largometraje es considerado la obra maestra de Ingmar Berman, atrevida para su época por la imágenes eróticas que expone y aclamada por la crítica, además de ser de las más vistas realizadas por Berman, Un verano con Mónica es un deleite sensitivo.

Fresas Salvajes debuta en 1957 y de inmediato capta la atención del público y críticos de cine, colocándola como la más importante producción del artista y ganando varios premios como: la Palma de oro en Cannes, El Globo de Oro y Nominada al Oscar a mejor guion.

El filme trata de un medico retirado llamado Isak Borg quien viaja en su automóvil desde Estocolmo a Lud para recibir el Honoris Causa por su carrera médica, sin embargo el viaje no solo se convierte en un trayecto de llegada a la ciudad, sino un trayecto que lo lleva a conocerse a si mismo mediante las conversaciones que va generando con las personas que encuentra a su paso, y que viajan temporalmente con él. Además de tener conversaciones que lo hacen analizar su propia vida Isak tiene sueños en los cuales se le revelan sus miedos y deseos, la niñez y el recuerdo yacen en la memoria del medico apaciguando la cotidiana realidad adulta.

Fresas salvajes ofrece al espectador una reflexión del tiempo y la vida, además de ello, nos deja saborear las actuaciones, paisajes, diálogos y una fotografía impresionista que invita observar con minuciosidad una obra magna.

 

Perla Schwartz

El legado de Berman ha sido aclamado y objeto de critica cinematográfica. En esta XXI edición del GIFF se contó con la presencia de Perla Schwartz, poeta, ensayista mexicana, profesora, analista  y colaboradora en diversos periódicos del país, para que compartiera su crítica cinematográfica sobre Fresas salvajes,  durante la conferencia Schwartz señaló la relevancia del legado de Berman haciendo énfasis en aspectos existencialistas, explicando el trasfondo y mensaje con el analizáis de algunas escenas que el cineasta quería proyectar; la angustia posmoderna, las preguntas sobre la vida y la muerte y los recuerdos como vida. Además de mencionar su influencia en el mundo del cine e invitar a los jóvenes a que tomen como referencia las preguntas vitales de la vida y no solo la realización de una obra hueca, tal como Bergman lo expresa en cada una de sus obras.